En el sector Retail se está invirtiendo la ley de la oferta y la demanda. Gracias a que el análisis de datos permite conocer casi a la perfección los gustos de los clientes en tiempo real, la cadena de producción ha dado un giro de casi 180 grados y ahora se fabrica a demanda de las ventas reales en tiendas físicas y en el canal online. Es el principio del fin de los grandes stocks.

Análisis de datos para predecir tendencias

El consumidor actual y, sobre todo, el consumidor digital es impaciente. Cuando ve una cosa que le gusta, la quiere y la quiere ya. Por eso, desde hace unos cuantos años, las firmas de moda se apresuran, bien a sacar a la venta las colecciones que desfilan en ese mismo momento en la pasarela (sin esperar el año y pico que se tardaba antes en estar en tiendas), bien a versionar estas tendencias en modo ‘low cost’.

No es casual. Aparte de que así se propician más las ventas (el efecto “antojo” es uno de los más poderosos para el sector Retail), hay otra consecuencia a este deseo consumista de ser el primero en llevar lo último, en el que interviene, y con mucha más fuerza de lo que podamos imaginar, el análisis de los datos. Hablamos de la capacidad de la industria de la moda para predecir ya no lo que se va a llevar, sino lo que se va a comprar, que no es lo mismo.

Puede que los creadores y diseñadores se echen las manos a la cabeza, pero lo cierto es que el mundo textil también utiliza herramientas de análisis de datos para predecir tendencias en los consumidores. Y es que, gracias al histórico de compras de cualquier cliente online, es posible saber qué querrá comprar mañana.

Como señalan expertos del sector, esto permite crear y producir predictivamente los diferentes modelos y mover las existencias eficientemente en la red comercial, eliminando poco a poco el concepto de stock. ¿Para qué producir cientos de camisas estampadas sin saber si la gente las va a comprar o no? Ahora se opta, además de por intentar saber qué va a comprar el cliente, por fabricar a medida que lo vayan pidiendo las tiendas físicas y online de moda.

Esto exige, obviamente, una cadena de producción mucho más rápida, lo que requiere también de innovación por parte de la industria de moda para reducir los tiempos de fabricación, distribución y entrega.

Decisiones inteligentes

Ya hemos comentado en ocasiones anteriores el poder que tienen los datos a la hora de tomar decisiones estratégicas y la moda no iba a ser menos. También en esta área del sector Retail, el Data Analysis tanto de las ventas como de los perfiles de los clientes posibilita decisiones inteligentes y eficientes acerca de las necesidades actuales que demandan los consumidores, ya sean textiles, complementos o cualquier tipo de servicio asociados a este efímero mundo de la moda.

El análisis de los datos también hace que las empresas y compañías elijan entre las diferentes formas de hacer las entregas de los pedidos, las devoluciones o incluso si es viable o no lanzar determinadas ofertas y promociones.

Y es que las herramientas de predicción han alcanzado un nivel de madurez tan alto que -por mucho que les pese a los creadores- ya han cambiado la forma tradicional de diseñar, comprar, distribuir e inventariar la ropa.