Desde finales de 2017, Facebook, Google, Microsoft y Twitter están uniendo sus fuerzas para crear una plataforma de código abierto sobre la que el usuario pueda transferir sus datos entre servicios online. Data Transfer Project (DTP) es el nombre elegido para esta iniciativa.

Los colaboradores del proyecto —por el momento estos cuatro pero a los que se espera que se unan otros operadores— afirman creer que la portabilidad y la interoperabilidad son clave para la innovación, sin duda base del ADN de estas compañías. En palabras de los fundadores del proyecto, “facilitar al individuo la elección de servicios promueve la competencia, empodera al usuario para que pruebe servicios nuevos y le permite elegir la oferta que más se ajuste a sus necesidades”.

Actualmente, en la mayoría de servicios online y, en especial, en los arriba mencionados, ya es posible descargar una copia de tus datos en formato .csv, Excel o .pdf. El DTP busca ir más allá, permitiendo la transferencia directa de información entre las plataformas participantes en el proyecto.

A través de las APIs existentes actualmente y de los mecanismos de autorización de cada servicio, el DTP accede a los datos, utilizando adaptadores específicos para que la información de cada servicio termine convertida a un formato común. Es entonces cuando se envía de vuelta a través de API. El resultante del proyecto serían estos diferentes adaptadores específicos para que un servicio pueda importar la información de un usuario.

Si bien no se trata de una gran innovación, lo relevante es que sus impulsores son cuatro de los mayores players de la red en la actualidad, dejando clara la importancia del dato. Desde Quantic ofrecemos soluciones de portabilidad y tratamiento de datos a través de API y de nuestros microservicios, desarrollados con el objetivo de cuidar al máximo la información.

¿En qué casos puede ser útil el Data Transfer Project?

La transferencia de datos puede resultar muy útil en caso de una migración de servicio. Como usuarios, estamos ya muy acostumbrados, por ejemplo, a hacer un cambio de compañía telefónica en el plazo de unas horas, la llamada “portabilidad”. Este término sirve para designar el traslado de un servicio a través de compañías, sean del ámbito que sean.

Es cierto que los servicios online —y más en el caso de los implicados por el momento en el Data Transfer Project— no son tanto una commodity como puede serlo el servicio de línea telefónica, sino que cada uno da un servicio diferente. Pero cabe esperar que en un futuro se unan más compañías que oferten servicios que puedan coincidir.

Por ejemplo, imaginemos que un proveedor de música en streaming como Spotify o Apple Music decide cerrar, dejar de prestar el servicio. El usuario que no quiera perder sus playlists podrá portarlas de un servicio al otro a través de estas APIs y adaptadores. Lo mismo para importar sus fotografías de sus redes sociales a un servicio web que le permita alojarlas, editarlas o incluso imprimirlas a domicilio.

Lo que resulte del DTP también será útil para las compañías. Por ejemplo, un grupo de cadenas de supermercados que quiera permitir al usuario portar los datos de un programa de fidelización a otro para que este obtenga descuentos en función de los hábitos de compra entre tiendas podría hacerlo de esta manera.

Críticas al proyecto

Por supuesto, no faltan las voces críticas frente a este proyecto. En un contexto como el actual, en el que estamos poniendo constantemente en duda la seguridad de nuestros datos y nuestra privacidad —especialmente tras el escándalo de Facebook y Cambridge Analytica—, resulta difícil confiar al 100% en este tipo de iniciativas. Por otra parte, la propia firmeza de las compañías implicadas y sus políticas de privacidad nos permiten cierta tranquilidad al respecto.

Hacia un futuro de colaboración

Aunque pueda sorprender, dado su historial de competencia, no es la primera vez que grandes compañías de internet que a priori pueden parecer rivales colaboran para crear proyectos transversales. El mejor ejemplo quizá sea Partnership on AI, la colaboración entre Apple, Google, Microsoft y Amazon —a la que ya se han sumado muchos más— para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Este Data Transfer Project es el testimonio perfecto de que el panorama mundial ha cambiado, y las grandes compañías conocen la importancia de adaptarse. El futuro es colaborativo y los líderes del panorama empresarial digital lo saben.