Al igual que tener millones en el banco no es sinónimo de ser rico (en el sentido más trascendental del término, claro), puede decirse que poseer una gran cantidad de datos de una compañía no te convierte en el líder de un sector, ni significa que estés utilizando los mejores para acertar en tus estrategias de negocio. Por eso, pon especial atención a este post en el que te contaremos cómo el Smart Data puede salvar tu empresa.

Smart Data vs. Big Data

Quizás estés más familiarizado con el término Big Data, dada la amplia bibliografía publicada en los últimos tiempos sobre esta nueva disciplina. En definitiva, se trata de analizar volúmenes de datos cuyo tamaño está más allá de las capacidades de las herramientas típicas de software de bases de datos.

Pero hay una diferencia fundamental entre el Big Data y el Smart Data y que, al hilo de nuestra primera reflexión, se resume en cantidad versus calidad o, por seguir con este tipo de símiles, en importancia versus urgencia.

El Smart Data consiste en analizar sólo los datos de mayor calidad y valor añadido. Al centrarnos sólo en los datos más valiosos, se ahorra mucho tiempo y recursos, mejorando los resultados empresariales. En muchas ocasiones, lo óptimo es comenzar desplegando un proyecto de Smart Data, que puede evolucionar en el tiempo hacia una solución de Big Data, que sólo es necesario cuando el volumen de la información adquiere unos umbrales determinados.

Esto significa que, dependiendo del tamaño de tu empresa y del objetivo que tengas marcado en tu estrategia de negocio, deberás optar por una u otra disciplina o, lo que es mejor, por ambas, ya que no se entiende la una sin la otra. De hecho, podemos definir el Smart Data como un paso más dentro del Big Data, ya que añade un último escalón de análisis basado en el procesamiento de la información extraída de los datos en busca de algoritmos inteligentes y eficaces de los que obtener predicciones fiables para tu negocio.

Los beneficios del Smart Data

En el ámbito empresarial, por tanto, el Smart Data se está convirtiendo en una herramienta de trabajo muy útil para desarrollar estrategias comerciales que anticipen los deseos de los clientes, tras analizar su comportamiento anterior en un comercio físico o en la red. El objetivo es siempre hacerles partícipes de una experiencia de compra mejor y, a ser posible, que la sienta como única y personalizada.

Y es que, gracias al Business Intelligence y a sus distintas disciplinas, también tú puedes sacar información útil de un conjunto de datos no estructurados. El secreto es precisamente ese, ser capaz de obtener información de valor de lo que en principio es una amalgama de cifras y utilizarla en beneficio propio.

Para las pymes, por ejemplo, el Smart Data es muy útil porque ayuda a determinar el carácter y características del “comprador perfecto” y enfocar, pues, todas las estrategias comerciales hacia este perfil, aumentando el ratio de acierto y el retorno de la inversión (ROI). Esto supone, además, una reducción de costes.

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