¿Tienes una PYME? La mayoría de ellas maneja un volumen considerable de datos, aunque a menudo estos se pierden en el olvido y no los usamos de manera inteligente para tomar decisiones estratégicas. Esto es precisamente lo que pretende el Business Intelligence: convertir datos que ya tienes en conocimiento aplicable a tu negocio. En métricas que poder leer y usar.

Una vez hemos “destilado” conocimiento basado en datos sobre nuestra área de negocio, seremos capaces de diseñar y dirigir distintas campañas, ampliaciones de negocio, e incluso el cierre de distintas áreas. En este artículo mostramos varios ejemplos particulares de uso inteligente de los datos a la hora de definir estrategias.

¿Sabes qué tipo de producto o servicio vendes más?

Nos sumergimos en un ejemplo: somos una librería PYME que busca diseñar una mejor estrategia de ventas. Para ello, podemos empezar por anotar en una base de datos estructurada las distintas ventas. Suena complejo, pero una hoja Excel o un sheet de Google servirá. ¿El objetivo? Analizar los datos a posteriori, aunque hemos de considerar qué tipo de datos queremos.

tabla datos

Si vendemos únicamente libretas, el tamaño quizá sea un filtro importante, y deberíamos diferenciarlos en la base de datos. Sin embargo, si trabajamos en una librería y las libretas son ventas cruzadas, bastará con anotar libreta como una categoría, y dividir libros por temática y edad. Tras meses de anotar, descubrimos que se venden:

  • en infantil, más de misterio;
  • en adulto, divulgación.

¿Una posible estrategia? Colocar más libros infantiles de misterio en las baldas inferiores, y de divulgación arriba, en base a la altura media del cliente, para aumentar los impactos.

Optimizar recursos en tu PYME, y hacerla flexible

Hacer uso de tablas dinámicas que muestren distintas métricas es lo que se llamó en el siglo XX tablero de control, y hoy día Business Intelligence. Puede servirnos a hacer nuestra PYME más flexible y ayudarnos a “remar” todos en la misma dirección.

Veamos otro ejemplo: esta vez con dos empleados de una tienda de electrónica. Tras varias semanas de apuntar cada vez que Jaime y Lara se aproximaban a un cliente potencial, el tipo de artículo que buscaba, y si había terminado o no en venta; nos damos cuenta de que Lara tiene un 66% más de posibilidades de convertir una venta si el cliente busca un televisor, mientras que Jaime tiene un 34% más de posibilidades de vender una tablet.

La estrategia podría ser que Lara se ocupase de la venta de televisores y Jaime de tablets, orientando las capacidades de cada uno de ellos, consiguiendo más ventas, y a su vez una mayor motivación personal de los trabajadores. Los empleados son uno de los recursos empresariales con mayor coste para una PYME, y es necesario optimizarlos, así como aportar flexibilidad a la marca.

Esta flexibilidad se gana consiguiendo análisis rápidos. En los ejemplos, analizar los nuevos productos entrantes como smartwatches o nuevos tipos de pantallas (OLED/QLED); o las novedades editoriales del ejemplo de la librería.

Es decir, que ante un mercado turbulento como el actual, las PYMES necesitan herramientas que las ayuden a estabilizar (y disparar) las ventas de sus productos o servicios, a conservar a los clientes y, lo más importante, a mantener motivados y felices a sus empleados. El Business Intelligence se presenta como una buena alternativa para conseguir estos objetivos.

Imágenes | Helloquence, Josh Calabrese

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Imagen de la tabla y tabla aquí.