No deja de ser curioso que, al poner la frase “bases de datos” en la barra del buscador de Google para hacer cualquier tipo de consulta, los primeros resultados que salgan sean (previo pago, claro) anuncios de empresas de tratamiento de datos que ofrecen “datos actualizados de miles de empresas y profesionales”, “la mayor base de datos actualizada” o “la mejor calidad de datos al mejor precio”.

Y llama la atención, precisamente, porque vender estos datos es una práctica ilegal que la legislación española castiga de forma severa. La pregunta, entonces, es clara: ¿puedo comprar bases de datos? Definitivamente, la respuesta es no y procura no olvidarlo porque la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) es muy clara al respecto y prevé sanciones de hasta 300.000 euros en caso de incumplimiento grave de la normativa vigente.

Si tienes una empresa, necesitas una base de datos robusta para tu Email Marketing. ¿Puedes comprarla? ¿Y alquilarla? Hemos analizado la LOPD y estas son nuestras conclusiones

Empecemos por el principio. Cuando eres una empresa y practicas el email marketing (una técnica muy útil para informar a tus clientes de nuevos artículos, ofertas o promociones y promover la fidelidad), es necesario contar con una base de datos amplia para obtener los resultados esperados. Sin embargo, para poder hacer estos envíos a tus clientes o a tu público potencial, debes de tener primero su permiso expreso. Esta es la principal diferencia entre el email marketing (legal) y el spam (ilegal y sancionable).

Conseguir una base de datos propia, sin embargo, es un proceso lento y costoso en términos de tiempo. En primer lugar, tienes que pedir permiso a tus clientes, uno a uno, por ejemplo, invitándolos a registrarse en una web en la que dejan sus datos y le dan a la famosa pestaña de “he leído y acepto las condiciones”. Aunque se trata de un gesto que muchos hacen sin prestar atención a lo que están aceptando, lo cierto es que conseguir leads únicamente por esta vía es difícil, de ahí que muchas empresas se decidan a utilizar bases de datos de terceros.

¿Es esto legal? Pues depende. Cuando se “compra” o se utiliza una BBDD de una empresa que cede dichos datos a cambio de un precio, hay que asegurarse de que dicha empresa que te “vende” los datos los haya recabado de manera legal y con el consentimiento del titular de los datos. Pero no sólo eso. Además, esta empresa no puede cedértelos físicamente pese a que hayas pagado por ellos.

Alquiler sí, compra no

Es decir, que las BBDD externas se pueden “alquilar”, pero no “comprar”. En otras palabras, para que sea legal, la empresa propietaria de la BBDD externa tiene que tener el permiso de sus clientes para recibir comunicaciones de terceros y, además, ser ella (y no tú) quien envíe tus comunicaciones vía email.

De lo contrario, según deja claro la AEPD en su normativa de cesión de datos, estarías incurriendo en un delito por vulnerar la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) y te enfrentarías a graves sanciones económicas. Por si fuera poco, también te arriesgarías a otra sanción por incumplir otra ley, la de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI), que establece que el envío masivo de comunicaciones comerciales por correo electrónico o el envío, en el plazo de un año, de más de tres comunicaciones a un mismo destinatario sin consentimiento es una infracción grave y puede multarse con una sanción de hasta 150.000 euros.

Toda precaución es poca

Por eso, siempre que tengamos que alquilar BBDD, recomendamos acudir a empresas fiables y de contrastada experiencia en este ámbito, ya que no todos los registros de tratamiento de datos que se ofrecen en el mercado tienen una procedencia legítima.

Por supuesto, tampoco confíes en aquel que te quiera vender o proporcionarte, físicamente, ningún tipo de bases de datos porque es más que probable que te las tengas que ver luego con la AEPD. Eso sin contar, además, con que enviar emails a personas que no han dado su consentimiento expreso no genera credibilidad ni confianza hacia tu empresa.